Mientras las palabras de Cristiano siguen creando polémica -dijo que estaba triste y nadie sabe por qué- me ha venido a la cabeza la figura de Patrice Loko, un delantero que fue víctima de una triple confusión propiciada por no haber asumido el dolor de la muerte de su hijo, por su mal comportamiento voluntario y por no adaptarse a la nueva libertad al margen de la familia futbolística del Nantes.
